Te pongo un ejemplo conmigo misma...
Uno de los detalles que más me preocupa de mi corte de pelo es el flequillo y si cuando voy a cortarme dejan esa parte para el final, estoy durante todo el servicio inquieta, nervioso y sin disfrutar de la experiencia. Hasta que no vea que el flequillo está a mi gusto no voy a respirar tranquila.
Y tú dirás, “ bueno hija, solo es cuestión de tener un poco de paciencia y esperar a que llegue el momento, no pasa nada ”.
Pues sí pasa. Pasa que si durante el corte, el profesional que me está atendiendo me propone cualquier otro servicio complementario o me aconseja cualquier producto, por muy acertada que sea su propuesta no voy a estar abierta a escuchar. Es más no haré ni caso.
Pues sí pasa. Pasa que si durante el corte, el profesional que me está atendiendo me propone cualquier otro servicio complementario o me aconseja cualquier producto, por muy acertada que sea su propuesta no voy a estar abierta a escuchar. Es más no haré ni caso.
A esto súmale que seguramente no pararé de moverme, de tocarme el cabello y de incomodarte con mi lenguaje no verbal.
En resumen, una experiencia muy desagradable para ambos y unas primeras impresiones creadas bastante negativas.
¿Qué te costaba decirle a tu peluquero que empezase por el flequillo? Pensarás...
¿Y que le costaba a él hacer bien su trabajo y saber interpretar lo que necesito? Pensaría yo...
Después de mucho pensarlo, tengo la certeza de que es el profesional quien tiene esta responsabilidad. No se trata de preguntarle por dónde quiere que empecemos, esto no es un restaurante donde eliges si te sirven todo junto o primero unos entrantes. Esto va de hacer una consulta correcta, completa y que te aporte la máxima información posible.
¿Cómo vas a saber por dónde empezar si no has sido capaz de saber qué estilo busca en líneas generales?
No vayas a creer que incluir en el tiempo que dedica a cada cliente el tiempo correspondiente a esa especie de entrevista será una pérdida de dinero.
Sinceramente, yo prefiero hacer menos clientes en los que, por haber hecho un buen diagnóstico, se van 100% satisfechos de que muchos clientes a los que no he sido capaz de enganchar por nada en especial.
No quiero ser una más en su vida. Quiero que entren pánico pensando que cuando me llamen parar coger cita igual no tengo hueco. ¿Y sabes cómo se consigue todo esto?
Primero con un poco de sentido común y segundo siendo capaz de cumplir los siguientes puntos:
- Facilitar que el cliente pueda
- Saber escuchar al cliente
- Saber interpretar la información recibida
- Saber trasladarla al cliente
- Verifica que el cliente y tu entendéis lo mismo
Una vez cubiertos estos aspectos vendrán la parte técnica, es decir, que seas capaz de ejecutar todo lo que has planeado y para lograr todo esto tienes que ser capaz de convertir la información en un proceso. Un proceso ordenado y efectivo.
¿Cómo se hace eso?
Muy fácil, mediante un sistema de observación de los volúmenes basado en el análisis inverso que hemos diseñado específicamente para dar solución a todo esto.
Se trata del Entrenamiento Avanzado Mirror , un programa formativo compuesto por vídeos, documentos de información adicional, test examen de y actividades prácticas que yo misma, junto a mi equipo, supervisaremos para ayudarte a mejorar. Y todo esto lo haremos cara a cara porque estaremos contigo en las diferentes tutorías en directo que llevaremos a cabo durante las 12 semanas de duración del curso.
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